El fuego por su magnitud y destructividad se clasifica de la siguiente manera:

Fuego incipiente:
Es la fase inicial del incendio, aquella que puede controlarse o extinguirse con un extintor portátil, sin requerir equipo estructural de bombero.

Incendio:
Es fuego no controlado de grandes proporciones, que puede presentarse en forma súbita, gradual e instantánea, requiriendo para su control y eliminación el uso de hidrantes, mangueras y extintores de carretilla. Los efectos resultantes del siniestro, abarcan hasta un 25 por ciento de la zona o inmueble afectado.

Conflagración:
Es el incendio que destruye parcial o totalmente un inmueble, abarcando de un 26 por ciento al 100 por ciento de su estructura.
¿Qué es la fase de Alerta?
La actividad de “fase de alerta” es una de las piezas claves para la reducción o mitigación de los daños y pérdidas posteriores a un siniestro, esta fase consiste en lo siguiente:
¿Qué hacer en caso de Fase de Alerta?






En caso de activación del sistema contra incendios





Acciones posteriores a un INCENDIO
Video evacuación Tribunal genéricos incendio
Última fecha de actualización: Abril de 2026.
